EL MALDESARROLLO DE LA SOCIEDAD ACTUAL Y LA CUESTIÓN DE LA SALUD

EL MALDESARROLLO

Tomo el término de Unceta para calificar más que definir un modelo de desarrollo que se ha mostrado incapaz de frenar la extensión de la pobreza en muchas partes del mundo y que ha provocado un aumento de las desigualdades. Se trata de un modelo asentado en esas realidades y que además a base de huir hacia delante con la continua exigencia de crecimiento puede provocar, está provocando ya un desastre ecológico sin parangón.

“…si seguimos creyendo que los objetivos del sistema industrial –la expansión del producto, el aumento concomitante del consumo, el progreso tecnológico, las imágenes públicas que lo sostienen- coinciden con la vida misma, entonces todas nuestras vidas seguirán al servicio de esos objetivos (…) Nuestros deseos y nuestras necesidades se manipularán de acuerdo con las necesidades del sistema industrial (…). Al final se tendrá el resultado global de una benigna esclavitud… no será la esclavitud del siervo de la gleba, pero no será la libertad”. GALBRAITH 1967

El modelo de sociedad creado por y para este desarrollo, es desintegrador en lo social, depredador en lo ecológico e insolidario frente a quienes hoy sufren privaciones y con quienes aun no han nacido (Unceta, misma obra). Ese modelo es ademas, generador de crisis como la actual en las que se aprovecha para recortar derechos y al mismo tiempo generar nuevas “oportunidades de negocio” a partir de la privatización del estado.

Las crisis que genera el sistema son cada vez mas profundas y además de económicas van siendo ecológicas, sociales y acabarán siendo humanitarias porque el camino lógico del sistema es hacia el acaparamiento de más y más bienes comunes, tierras, agua…, en busca de ampliar beneficios.

LA CUESTIÓN DE LA SALUD

En este modelo de sociedad donde lo que prima es el consumo, la competitividad y el individualismo, el tratamiento dado a la salud y la enfermedad no podía separarse de esos valores.

Así como durante los siglos XIX y buena parte del XX había un cierto compromiso del liberalismo reformista de garantizar el derecho a la salud que dio lugar al llamado estado providencial, el cual hizo surgir los seguros sociales que representaban la idea de que mantener a la población sana tenía ventajas sociales y económicas. “La historia ofrece argumentos contundentes que demuestran que el reconocimiento de la salud como derecho ciudadano y su incorporación a la agenda política (las políticas de salud pública) fue uno de los principales agentes de transformación social y de mejora de las condiciones de vida de la población europea y que culminaron durante la guerra fría con la creación del estado de bienestar.” ( El precio de la enfermedad. Josep L. Barona, publico.es)

A pesar de que es un hecho universalmente aceptado que los indicadores de salud de una población constituyen un factor fundamental para medir el bienestar social mejor que otros indicadores económicos como la renta per cápita o el PIB, los niveles de consumo y otros, la aplicación de los principios del neoliberalismo, que comenzaron a implementarse ya en los años 70 y 80, pretende convertir la salud en otra mercancía más de la que obtener beneficios, de la que sacar rentabilidad económica más que social. En otra necesidad a resolverse cada uno por su cuenta en competencia con los demás.

El consumismo en el ámbito sanitario se ve en la excesiva medicalización, tecnificación y medicamentación de la salud. Hoy se confunde, e interesa hacer confundir, la salud con la atención médica que es donde es más fácil generar negocio y, por tanto, rentabilidad económica. Si el objetivo fuera la rentabilidad social, las inversiones irían destinadas a mantener los servicios de agua, alcantarillado públicos como garantía de calidad, se favorecería la educación en salud, etc que es lo que genera rentabilidad social.

Se hace imprescindible otro modelo de sociedad, otro modelo de desarrollo, porque todas las personas tiene derecho a mejorar sus condiciones de vida, a incrementar sus oportunidades para vivir la vida que desean.

Nota: Esta entrada es, de alguna manera, continuación de la primera de este blog y será continuada próximamente por mis ideas acerca de la nueva sociedad que habría que construir en la que el desarrollo fuera de verdad un aumento de las capacidades de las personas y no el mero crecimiento del PIB que no dice nada de la vida de los seres humanos.

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LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS Y SU RELACIÓN CON LA SALUD

ABIDJAN, (Costa de Marfil)- “Me gustaría usar algún método anticonceptivo, pero mi esposo se opone”, dice Bintou Moussa, de 32 años, quien acaba de dar a luz a su sexto hijo

GUATEMALA, el acceso a los anticonceptivos tiene especiales dificultades para las mujeres indígenas por la inexistencia tanto de medios como de personal preparado en áreas rurales, aunado a la exclusión social. Pero también existen barreras culturales como el machismo, que lleva a muchas mujeres a planificar sus embarazos a escondidas de sus parejas, para evitar celos y el riesgo de ser violentadas.
Fuente PS-Inter Press Service – la Conexión Global

Dos noticias recientes muestran la situación del DERECHO A LA SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA en el mundo. A pesar de las múltiples declaraciones y acuerdos internacionales firmados desde que en la cumbre de El Cairo en 1994, se definiera la salud sexual y reproductiva y se asumiera internacionalmente como uno más de los derechos humanos, la realidad se acerca más a lo que indican esas dos noticias.

Por un lado, el machismo imperante en buena parte del mundo, no solo en los países menos desarrollados, y que necesitará de tiempo y educación para ser combatido, además de una buena cantidad de voluntad política para cambiar las leyes que impiden a las mujeres tener los mismos derechos que los hombres.

En segundo lugar, la gran debilidad de los servicios públicos de salud en buena parte del mundo, también influida por la voluntad política de reforzarlos y en muchos casos por la falta de medios económicos para ello. A esto se viene a añadir ahora la crisis económica que todavía reduce más los presupuestos dedicados a gastos sociales, sanitarios y educativos.

Los derechos sexuales incluyen el derecho de mujeres y hombres a tener control respecto de su sexualidad y a decidir, libre y responsablemente, sin verse sometidas/os a ningún tipo de coerción, discriminación o violencia. Implica, por lo tanto, unas relaciones sexuales igualitarias entre las personas, que garanticen el pleno respeto a la integridad del ser humano y el consentimiento mutuo.

Los derechos reproductivos incluyen el derecho básico de todas las personas a decidir libre y responsablemente el número y espaciamiento de hijos/as y a disponer de la información, educación y medios adecuados para ello.

La conculcación del derecho a la salud sexual y reproductiva lleva a graves riesgos para la salud que son fuente importante de morbilidad, de mortalidad y de discriminación.

La práctica de sexo no seguro es más frecuente en personas jóvenes que no han tenido acceso a información, cuando existen desigualdades de poder que impiden negociar con la pareja sexual y en las relaciones sexuales practicadas con coerción o violencia.El sexo no seguro es causa de 2,4 millones de muertes a nivel global, siendo la tercera causa de mortalidad en los países de bajos ingresos (1,7 millones) y el segundo factor de riesgo de incapacidad (el primero en mujeres en edad reproductiva) a nivel mundial, afectando a 70 millones de personas y Es la principal causa de infección por el VIH y otras ITS así como del cáncer cervical (WHO, 2009).

Aumento de la morbi-mortalidad maternal.Cada año, unas 210 millones de mujeres sufren complicaciones que amenazan su vida durante el embarazo las cuales, a menudo, les causan graves incapacidades. Medio millón, o más, adicional muere a causa del embarazo, parto o puerperio, más del 99% de los casos en países en desarrollo (Glasier, 2006; WHO, 2010a).

Un gran número de mujeres entre 15-49 años –que en algunos países llega hasta al 60%-ha sido forzada a mantener relaciones sexuales. En la mayoría de los casos la violencia sexual es ejercida por el marido, compañero o por un varón cercano a la familia (Bott S. 2010).

80 millones de mujeres tienen, anualmente, embarazados no deseados o no intencionados, 20 millones de abortos en el mundo se practican en condiciones no seguras, el 40% de estos abortos son practicados a mujeres menores de 25 años y unas 68.000 mujeres fallecen anualmente a causa de sus complicaciones. Es por esto que la cuestión de acceso al aborto no se puede desligar del contexto amplio de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer y la obligación de los Estados de defender y hacer efectivos estos derechos.

Los entornos de riesgo en los que a veces se ven obligadas a someterse a abortos muchas mujeres reflejan no solo la desesperación de estas mujeres sino, también, y, a menudo, la pasividad del Estado a la hora de respetar, proteger y realizar los derechos de la mujer. Las mujeres deberían de tener acceso a servicios de calidad para tratar las complicaciones derivadas de aborto. Se deberían de ofrecer con prontitud servicios de planificación de la familia, educación y asesoramiento post-aborto que ayuden también a evitar la repetición de los abortos”.

La falta de atención sanitaria especializada durante el embarazo y el parto no solo afecta a las madres, sino que ocasiona también una elevada mortalidad perinatal: en 2004, 3,7 millones de bebés murieron en su primera semana de vida y 3,3 millones de bebés nacieron muertos (OMS,2007). En 2009, unos 370.000 niños nacieron con el VIH, con lo que se elevó a 2,5 millones el número total de niños menores de 15 años que viven con el VIH. El número total de niños de 0 a 17 años que han perdido a su padre, madre o a ambos debido al VIH aumentó a 16,6 millones en 2009 (ONUSIDA, 2010)

Las intervenciones en Salud Sexual y Reproductiva deben estar basadas en los principios básicos de:

1-)Enfoque desde los derechos humanos y, en esta área en particular, desde los derechos sexuales y reproductivos, prestando especial atención a los grupos más vulnerables (menores, mujeres y población más empobrecida y/o marginada)

2-)Trabajo conjunto con socios locales, teniendo en cuenta siempre los factores socioculturales locales.

3-)La equidad e igualdad de género.

4-) Principio de ciudadanía, lo que conlleva la aceptación de las obligaciones que los Estados deben de tener para con sus ciudadanos y ciudadanas, rechazando políticas injustas de escasa prestación de servicios públicos o tendencias privatizadoras.

5-)Principio de laicidad y democracia real en las políticas públicas

6-) Reforzamiento de los servicios públicos de salud, basados en la atención primaria, como garantía de accesibilidad y equidad en la atención sanitaria, también en lo referido a salud sexual y reproductiva y que hoy está en riesgo tanto en el “norte” por los recortes impuestos por el ajuste, como en el “sur” por el abandono de la ayuda al desarrollo debido a los mismos recortes

¿ES IMPAGABLE EL SISTEMA PUBLICO DE SALUD ESPAÑOL?

El gasto público español no es desmesurado, Al contrario, está cinco puntos por debajo de la media europea: el 45,6% del PIB frente al 50,6% de la UE, el 51.3% de la zona Euro
La sanidad pública española es de las más baratas de la Europa occidental. Nos cuesta unos 1.500 euros por persona al año y si lo medimos en porcentaje del PIB también es de los mas contenidos (6.25), bastante menos de lo que pagan franceses (2.553€ y 8,48), alemanes (2.393€ y 7,92), holandeses (2.691€, 7,42) o belgas (2.432€ y 7,55).

Si embargo,la sanidad pública española no solo es de las más baratas. También es de las más eficaces. Por solo 1.500 euros anuales por persona, los españoles tenemos una de las carteras de servicios más amplias del mundo con cobertura universal.

España está entre los mejores países en casi todos los indicadores de salud: en esperanza de vida, en tasas de vacunación infantil o en trasplantes. Gracias a los sistemas de prevención, la mortalidad por cáncer de mama, por ejemplo, es casi un 24% inferior a la media de la UE.
Que nuestra sanidad pública sea tan eficaz como barata significa que es uno de los mejores sistemas de salud del planeta, como así se reconoce fuera de España. Su eficiencia desmiente también dos falsedades: que el sistema sanitario español sea un lujo insostenible y que lo privado funcione siempre mejor que lo público.

¿Es la sanidad española impagable? Sin duda, pero es una sanidad impagable por su calidad, no porque no nos la podamos permitir.

No es cierto que nuestro Estado del bienestar sea insostenible o que las autonomías sean demasiado caras o que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades. El problema español es otro: está en nuestro desastroso modelo fiscal. Las administraciones públicas españolas recaudaron un 32,9% del PIB. Son 6,7 puntos menos que la media de la UE 27 (39,6%), 10,8 puntos menos que lo que se recauda en Francia o 9,7 puntos menos que en Italia, siempre en proporción sobre el PIB. De toda la UE, solo en Irlanda (con su agresiva política fiscal para empresas) y en algunos países de Europa del Este –Polonia, Rumanía, Letonia, Bulgaria y Lituania– se pagan menos impuestos. España recauda poco, pero al mismo tiempo está entre los países donde más pagan los asalariados (a pesar de que los sueldos sean también inferiores a la media).

EFECTOS DE LOS RECORTES SOBRE LA SALUD

El investigador de la Universidad de Oxford, David Stuckler publicó un artículo en el British Medical Journal (una de las revistas médicas de referencia mundial) que ponía de manifiesto la relación entre el gasto de los gobiernos en servicios sociales y la mortalidad . Se establece una relación entre gasto social y mortalidad general, lo que vendría a demostrar que la protección de ciertos derechos básicos es fundamental para la población y, sobre todo, para aquellos grupos más vulnerables.

El pasado mes de octubre un grupo de médicos griego publicó en The Lancet (otra de las revistas más famosas en el ámbito médico) un artículo que analizaba las consecuencias de la crisis de la deuda en Grecia. Disminuyó el número de pacientes que acudió a su Centro de Salud aún a pesar de considerar necesaria la visita, debido a las listas de espera o los desplazamientos a larga distancia. Por el contrario, el número de ingresos hospitalarios aumentó un 24%. la admisión en hospitales privados disminuyó entre un 25 y 30%. La tasa oficial de suicidios aumentó un 17% en el periodo 2007-2009 y el Ministro de Salud griego informó de un incremento del 40% entre el primer semestre de 2010 y el correspondiente a 2011. las tasas de homicidio y robo casi se duplicaron entre 2007 y 2009.El impacto en infecciones por VIH, según las últimos datos (que cifran el aumento de nuevas infecciones durante los primeros 7 meses de 2011 en 10 veces sobre el mismo periodo para 2010), se incrementará en un 52% en el año 2011, atribuyéndose la mitad de estas nuevas infecciones a usuarios de drogas por vía parenteral. Por otro lado, el número de usuarios de heroína aumentó un 20% en 2009. A ello habría que sumar una reducción del 30% de los programas de intervención comunitaria, que ayudan a este tipo de colectivos.

HAY ALTERNATIVA

Las políticas sanitarias, especialmente en momentos de crisis, habrían de abordar la salud de la población desde la intervención en otras áreas que no pertenecen exclusivamente a la medicina, potenciando la atención primaria y los programas de promoción de la salud. Extrañamente, y por desgracia, esta idea parece excluida dentro del ideario político mayoritario.
La inversión en atención primaria, en programas de promoción de la salud y las políticas de disminución del gasto farmacéutico han de convertirse en los ejes vertebradores de las reformas sanitarias en momentos de crisis. No debemos olvidar, tampoco, que la base y aposento de estas ideas habría de encuadrarse en un decidido intento de acabar con la evasión fiscal, la disminución injustificada de determinados impuestos y el clientelismo político.

La solución más inteligente en términos de planificiación sanitaria y reducción del déficit público pasa por:

1- Mejorar la eficiencia de la atención hospitalaria, basando la práctica clínica en criterios de excelencia y evidencia científica disponible.

2- Redistribuir la inversión sanitaria hacia una atención primaria infrapresupuestada.

3- Homogeneizar la inversión en sanidad, desarrollando presupuestos finalistas para las autonomías y estimando los principales determinantes de la evolución del gasto a este respecto.

4- Formar a los profesionales sanitarios en un modelo asistencial que tenga en cuenta la complejidad actual del proceso de enfermar, haciendo especial hincapié en el debate sobre las fronteras legítimas de la medicina y la interdependencia de numerosos factores, incluyendo los de índole social, en este proceso.

5- Fomentar y elaborar programas de atención sociosanitaria fuera del ámbito hospitalario que puedan hacer frente de forma sostenible a los problemas de salud de la población

Se impone un cambio en el modelo de desarrollo

La sociedad actual, caracterizada por la orientación de la mayor parte de las actividades humanas hacia el consumo de bienes materiales, no parece que pueda mantenerse por mucho tiempo. Su lógica interna de un aumento continuo de producción de bienes para el consumo es insostenible, el planeta no da para tanto y el conflicto entre producción, consumo y naturaleza está llevando hacia una situación ecológicamente insostenible.

La huella ecológica, que representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos necesarios para generar los recursos necesarios y para asimilar los residuos producidos, no deja de crecer y en la actualidad representa tres veces la capacidad del planeta. Además su reparto demuestra la misma desigualdad que se viene dando en todos los demás aspectos entre los países desarrollados y los menos avanzados.

La idea de desarrollo dominante hoy en el mundo, lo asimila a crecimiento económico y lo construye como la única vía posible y, desde luego, no se refiere al proceso de activación de potencialidades (también podríamos hablar de empoderamiento) para la mejora de la sociedad -lo que de alguna manera se acercaría al significado estricto de desarrollo-, sino que va unido a un modelo de desarrollo basado en la racionalidad económica y en la lógica social del capitalismo.

Ante esta perspectiva surgen voces que se oponen al desarrollo como un concepto negativo, lo que no significa que se opongan a la mejora de las condiciones de vida de las personas, si no a la cooptación que de ese concepto ha hecho el discurso oficial, aunque le hayan añadido adjetivos como humano, sostenible, etc. El desarrollo es y será insostenible y no podrá ser humano mientras se mantenga la idea del crecimiento como condición del mismo.

Si este modelo de sociedad, de desarrollo, no vale ya, hay que buscar una alternativa, un modelo de sociedad centrado en las personas, en su desarrollo, en el de sus capacidades, “una noción del desarrollo centrada en la capacidad real de optar de las personas y de hacerlo sin perjudicar las opciones de otras” (Unceta, Debate sobre el desarrollo, 2009 ), a lo que yo añado, de otras personas actuales y futuras, porque no vale con tener en cuenta nuestra vida, nuestro presente, tenemos que pensar en la herencia que vamos a dejar.

¡Hola mundo!

Acabo de nacer y no tengo muy claro que vaya a durar demasiado.

Desde hace tiempo he tenido la intención de abrir un blog y, ahora que me he decidido, me entran las dudas de que vaya a perder la oportunidad de callarme, porque quizás no tengo mucho que aportar. De todas formas voy a tratar de darle continuidad y a lo mejor hay por ahí alguien que lee lo que escribo e, incluso, le parece interesante.

Aunque soy médico no quiero que este blog sea uno mas de los muchos de medicina que hay por ahí, y muy buenos por cierto, porque no me siento capaz de mejorarlos. Eso no quiere decir que alguna vez no trate algún tema relacionado con la medicina y con mi idea sobre el ejercicio de la misma, pero no pretendo mejorar lo que ya hay.

Tampoco se trata de “vender” mi trabajo voluntario, porque si se hace no es para que nos admiren o nos reconozcan, sino porque hay que hacerlo, porque , al menos en mi caso, la idea de vida que tengo me exige hacerlo. Tengo claro que hay que cambiar este mundo y que todos tenemos nuestra responsabilidad en provocar el cambio.

Llegó un momento en que me decidí por ser activo en provocar el cambio y opté por hacerlo a través del voluntariado en cooperación al desarrollo, porque la política no me pareció que en la España de inicios de los 90 fuera el camino que pudiera permitir hacerlo. Las diferencias con la política que podíamos hacer en los 70 y que si provocaron cambios importantes, eran muy evidentes.

Después de mas de 20 años creo que acerté y que a través del trabajo en Medicusmundi y en la coordinadora de Euskadi, participando en debates sobre cooperación y de estudiar las causas y consecuencias del desarrollo de unos y el subdesarrollo de los demás, tan enlazados, que son el mismo proceso inseparable, he llegado a ver que sin labor política no se podrá conseguir nada, pero que la política que podríamos llamar oficial no creo que sea el camino.

Todo este rollo para decir que voy a tratar de expresar aquí pensamientos, ideas, que mueven mi vida a ver si sirve para algo más que para desahogarme.