DECRECIMIENTO Y SALUD

La dictadura del índice de crecimiento, de medir todo en base al PIB, fuerza a las sociedades desarrolladas a vivir en un régimen de sobrecrecimiento, a producir y a consumir fuera de toda necesidad razonable, y este sobrecrecimiento se estrella con el carácter finito de los recursos de la biosfera.

Los costes ocultos del desarrollo económico no se tienen en cuenta. Por ello, el incremento del nivel de vida del que se benefician muchos ciudadanos del Norte es cada vez más ilusorio. Disfrutamos más de bienes y servicios pero no descontamos adecuadamente los costes que ello tiene. Por ejemplo, no deducimos los costes de degradar la calidad del ambiente. Tampoco los costes de “compensación y de reparación” necesarios por los efectos secundarios de la vida moderna (accidentes de coche, enfermedades mentales, medicamentos para enfermedades producidas por la contaminación..).

El crecimiento no genera una sociedad convivencial, cooperativa y feliz, sino una antisociedad individualista, competitiva y enferma, profundamente medicalizada. Es necesario un esfuerzo para desarrollar un modelo renovado de atención sanitaria y cuidado de la salud, uno que se replantee el modelo médico y abra el camino hacia un nuevo paradigma basado en una apuesta por el decrecimiento.

20130217-103934.jpg

Tendríamos que enfocar como unidad de medida la salud poblacional y no queda otro remedio que fijarnos en los determinantes sociales que implican que las personas no se enferman al azar, sino que lo hacen, sobre todo, por aquello que los ata a sus circunstancias particulares. Los determinantes sociales de la salud indican que el pobre, el inculto, el privado de sus derechos civiles, el habitante de barrios marginales, el que no tiene poder, todos ellos, son más propensos a las enfermedades y a morir prematuramente que los más afortunados

Es sabido, desde informe Lalonde de 1974, que el 90% del presupuesto dedicado a salud por los países se dirige a financiar los sistemas de atención sanitaria. Sin embargo, esta inversión solo justifica el 10% de la salud de las poblaciones. Hay que asumir que la atención sanitaria no supone sino una modesta aportación a la salud de las personas y que en, una visión más global, habría que discutir si es oportuno seguir aumentando los presupuestos en sanidad (llevados por el culto al PIB) descuidando otros aspectos del desarrollo humano más relevantes para la salud de las poblaciones y para la equidad.

La medicina del decrecimiento debe aceptar la necesidad de establecer límites a la atención sanitaria. La medicina no puede dar a todo el mundo lo que desee sino lo que necesita. La atención sanitaria no puede suponer alargar la vida indefinidamente sin tener en cuenta la calidad de vida, debe centrarse en reducir la mortalidad y morbilidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable y, por supuesto, debe aliviar sufrimientos y favorecer una buena muerte, sin alargar innecesariamente el sufrimiento de los enfermos y de su entorno cuando la calidad de la vida ya no se puede recuperar.

Decrecimiento no es sinónimo de recorte económico, supone un nuevo enfoque de la atención sanitaria y de toda la sociedad dirigido a la mejora de las condiciones de vida, a una vida centrada en el ser y no en el tener. A reparto del trabajo, al consumo responsable, al respeto del medio ambiente, al tiempo libre para la vida en sociedad participativa y cooperativa. Tiempo para poder mantener hábitos de vida saludables. Todo esto permite llevar una vida más sana en la que la medicalización de la vida, ni la comercialización de la salud no tienen cabida, ni sobre todo el encarnizamiento sanitario en que se convierte muchas veces el final de la vida.

Nota: este artículo, levemente modificado, fue publicado en el segundo boletín de 2012 de medicusmundialava

Anuncios

7 pensamientos en “DECRECIMIENTO Y SALUD

  1. Pués que me ha parecido todo un hallazgo. este idea del decrecimiento. Los que ya peinamos canas hace tiempo, vivimos una época en la que no nos sentiamos infelices, y no teniamos todo lo que ahora parece obligado tener, o nos quieren obligar que tengamos. Viviamos felices con muchisimo menos, O sea, con lo necesario. Pero habia amor y solidaridad entre las personas. Te felicito de corazón por tu árticulo. Me ha gustado y es extrapolable no solo a la salud sinó a otros muchos órdenes de la vida

    • Gracias por tu comentario. Creo que no se trata de los que peinamos Cañas, es que el crecimiento es insostenible, los combustibles fósiles se agotan, la huella ecológica desigual del norte y el sur y, como bien dices el decrecimiento es para aplicarlo a todos los órdenes de la vida y de la economía.

  2. Buenas, soy del grupo de decrecimiento de Vitoria, me ha parecido muy buen artículo. Estuve trabajando en evaluaciones de impacto en la salud (EIS) en el ayunta, así que el tema no me es ajeno.
    En nuestro grupo hay gente interesada en temas de salud, aunque creo que no con este mismo punto de vista. De todos modos, tampoco están muy activas.
    Después de trabajar en EIS, me pareció que en algún momento se podría plantear algún proyecto comunitario de salud (promoción, EIS comunitaria…) Nosotras hemos querido empezar con el decrecimiento en el Casco Viejo, hasta que haya una masa crítica para otras cosas.
    No sé, igual podríamos intercambiar contactos por si en un futuro (cercano?) surge algo

    • Yo ya me había planteado participar en algo así como el grupo de decrecimiento, en 2011 hicimos un boletín en medicusmundialava sobre decrecimiento y, si has mirado más entradas en el blog en dos partes está un trabajo que presenté en el curso de antropología y desarrollo de la UNED sobre el mismo tema, así que puedes comprobar que no me es ajeno el tema y me parece que es no sé si LA o UNA, para mi que LA, alternativa al fin del capitalismo. Pro la vida no me da para todo.
      Desde luego que si quisiera estar en contacto por sí, como dices tú en un futuro que esperemos que al menos no sea lejano, podemos colaborar

  3. Totalmente de acuerdo. Sólo hay que ver que en países como Cuba que imagino que tendrán un presupuesto ínfimo en sanidad comparado con el español, la esperanza de vida creo que es parecida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s