EL DERECHO A LA ALIMENTACIÓN, LOS TRANSGÉNICOS Y LA AUSTERIDAD

En estas dos semanas se han ido juntando un par de noticias relativas a la alimentación, al derecho a la alimentación, y a la desigualdad en el acceso a este derecho dignas de ser destacadas.

 La primera apareció con grandes titulares en buena parte de la prensa mundial y ha generado un debate muy interesante, se trata de la denuncia de más de 100 Premios Nobel, que acusaban a Greenpeace de crímenes contra la humanidad por su oposición a los transgénicos, a esta me referiré más tarde.

La segunda ha pasado mucho más desapercibida y solo en algunos medios nacionales se han hecho eco, escaso eco, sobre la publicación de la Encuesta de Presupuestos familiares y en cuya evolución desde el año 2007 vemos también los efectos de la crisis y de las políticas de austeridad en lo que comen los españoles y el deterioro de la dieta producido en estos años.


El porcentaje medio destinado a alimentación por las familias españolas ha aumentado un 1%, pero ese aumento es mayor en las familias con menos ingresos y el diferencial de gasto entre estos y los de mayores ingresos ha subido hasta casi un 10%. Además, el aumento se ha producido a base de subir el consumo de alimentos menos sanos, se reduce el de carne de ternera (-33% acumulado entre 2007 y 2014), pescados frescos (-18%), aceite de oliva (-19.5%), leche (-35.6%) y hortalizas y frutas (-18%) y sube en congelados, precocinados y sucedáneos, por ejemplo las “carnes preparadas y productos que contienen carne” (chóped, mortadelas, patés de baja calidad…) suben un 25%, los “despojos casquería…” suben un 8%, las pastas alimenticias un 4%.

Ese deterioro en la dieta de las familias españolas, fruto del aumento del paro, reducción salarial, precariedad, etc provocadas por las políticas de austeridad, es otro ataque más a los derechos de las personas. En este caso al derecho a la alimentación, que es algo más que comer cada día y que va indisolublemente unido al derecho a la salud por la enorme influencia que la mala alimentación tiene en nuestra salud. Las desigualdades en salud están fuertemente relacionadas con la desigualdad en la alimentación, porque está en la base de la mayor plaga actual en el mundo, la de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares …

En los dos lados de la moneda del derecho a la alimentación, tenemos la cara de la alimentación que enferma por exceso de calorías o de alimentos insanos, y tenemos la cruz de la falta de acceso a la alimentación. Es en este lado donde se ha tratado de situar, a mi modo de ver de forma muy superficial, el debate sobre los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) y la acusación a Greenpeace de crimen contra la humanidad. 


El hecho de que más de 100 Premios Nobel suscriban un documento tan escasamente basado en la evidencia como el que trato aquí, sobre un tema controvertido y con tan poco consenso científico es, cuando menos. demagógico, porque de la misma manera que estos 100 científicos apoyan los OMG y los declaran seguros, el año pasado, más de 300 científicos firmaron una declaración, publicada en la revista Environmental Sciences Europe, en la que negaban dicho consenso sobre la seguridad de estos organismos.

Los premios nobel centran su ataque a Greenpeace en al arroz dorado, una variedad de arroz a la que se le ha añadido una pequeña cantidad de betacaroteno, precursor de la Vitamina A y que, afirman ellos, podría acabar con el déficit de esta vitamina y que afecta a millones de personas en su mayoría niños. En efecto, muchos millones de personas en todo el mundo no ingieren suficiente vitamina A (en un contexto general en el que el 40% de la población mundial, al menos, padece deficiencia en micronutrientes, no solo Vitamina A); según la OMS y para 2’8 millones de niños menores de cinco años la falta de vitamina A es tan grave que produce ceguera

Cuando, tras más de 20 años de investigación, el propio Instituto Internacional de Investigación del Arroz manifiesta que no se ha podido demostrar aún que este tipo de arroz pueda paliar la deficiencia de vitamina A en los países afectados porque no se sabe si proporcionan vitamina A biodisponible, ni está clara su conservación y tampoco la cantidad que expresa la planta, no deja de ser sorprendente que científicos de ese nivel acusen de este fiasco a una ONG, como indica la respuesta a la carta de los premios Nobel por parte de Greenpeace y Ecologistas en Acción.

Además, pretender centrar el debate sobre la desnutrición exclusivamente en un solo micronutriente y con las limitaciones que he señalado, parece querer convertir al arroz dorado en un caballo de Troya con el que colar por la puerta de atrás todos los demás OGM, permitiendo dudar sobre si el arroz dorado es un avance científico o un avance comercial. 


La humanidad ya tenía la tecnología suficiente para evitar el hambre en el mundo antes de llegar los transgénicos, lo que ha faltado siempre es voluntad política por parte de los países desarrollados para evitarla. Producir suficiente cantidad de alimentos nunca ha sido el problema, incluso en condiciones difíciles como los desiertos, el reciclaje de aguas residuales y el cultivo hidropónico ha resuelto problemas pero no ha acabado con el hambre. 
El auténtico problema siempre ha estado en permitir a cada país y a cada pueblo desarrollarse libremente, utilizar los conocimiento que siempre han tenido para producir por sí mismos los alimentos suficientes para sí mismos y sus hijos, no para la exportación o para facilitar la especulación con comodities, para tirar un tercio de los alimentos que producimos, para alimentar a la creciente cabaña ganadera o para biodiesel.


Ya hay experiencias en varios países, Mozambique, Uganda, Filipinas y otros están promoviendo cultivos adaptados a la cultura y conocimientos locales, que son capaces por sí mismos de aportar los micronutrientes necesarios y los resultados son, a dia de hoy, bastante mas concluyentes que los del arroz dorado. Porque, ¿una elemental sensatez no aconseja orientarse hacia la agroecología, la producción local, la soberanía alimentaria, en definitiva la resiliencia en el terreno de los productos del campo, en lugar de una agricultura cada vez más dependiente de combustibles fósiles y de patentes comerciales sobre la vida?

DE LA FINANCIACION DE LAS ONGDS INTERNACIONALES, OTRA VISIÓN.

Recibí hace un par de dīas, un correo de una buena amiga con enlace a este artículo, escrito a raíz de la renuncia de MSF a fondos públicos europeos y de sus estados miembros ( https://medium.com/de-las-distancias/de-la-financiación-de-las-ongs-internacionales-4f4be5b15437#.vruwa3ueh), que recomiendo su lectura porque es muy bueno y me da pie a dar otra visión que, en ningún modo se opone a la del autor del mismo, sino que pretende ser complementaria. 

Coincido en casi todo lo que dice, incluso en lo que se refiere a la organización que presido, MedicusMundi, en la que conocemos nuestras debilidades y sabemos que una muy importante es la excesiva dependencia de fondos públicos y la escasa dedicación hasta ahora a la captación de fondos privados, algo que queremos ir cambiando.


De una forma más o menos directa he escrito en este blog, varias veces, sobre este tema, al menos en los tres siguientes enlaces podéis leer sobre ello si queréis, porque no voy a repetir lo que ya dije allí y puede servir para entender lo que sigue., Aquíaquí y aquí

SOBRE LOS FONDOS PÚBLICOS

Los estados llamados desarrollados tienen el compromiso desde hace ya mucho tiempo de destinar el 0.7% del PIB a la cooperación al desarrollo y, de esto, dedicar el 15% a la cooperación en salud. Quienes tienen que llevar adelante estos compromisos de los estados son los gobiernos, otra cosa diferente es que cumplan sus compromisos y el papel, fundamental,de la sociedad civil, de los votantes, en exigir su cumplimiento.  

Los fondos públicos vienen de los impuestos que todos pagamos, o debemos pagar, para sostener todas las políticas públicas de las que la cooperación al desarrollo es una más y, por tanto, no pertenecen al partido político que gobierne ni, mucho menos, al político de turno. Los gobiernos, en sus diferentes niveles, tanto municipales como provinciales, autonómicos o centrales marcan sus prioridades en las convocatorias a las que debemos presentar nuestros proyectos. 

Es razonable que, siendo fondos limitados, se dediquen a aquello donde puedan ser prioritarios y más eficaces, y que los que concurrimos a la convocatoria sepamos de antemano lo que se nos pide. 

Otra cosa diferente es que se introduzcan intereses que nada tengan que ver con el desarrollo ni con las necesidades reales de las poblaciones a las que teóricamente debieran ir los fondos de cooperación, por ser las más necesitadas, y el partido del gobierno introduzca intereses bastardos comerciales, geopolíticos o del propio partido. Para esto debe estar el parlamento y la sociedad civil, otra vez, exigiendo el cumplimiento de los compromisos, pero también para ello debiera haber un compromiso de estado, general, sobre la política de cooperación al desarrollo, de tal manera que no dependa tanto de los vaivenes políticos o de los interesas comerciales del momento.


Seguramente la Agenda 2030, de los ODS, y el Acuerdo sobre el Cambio Climático, suscritos ambos por España, pueda ser una oportunidad única, que no debiéramos desaprovechar, para que se marquen de una vez las prioridades de la política de desarrollo y de cooperación para el desarrollo, y la redundancia es imprescindible en este caso porque debe referirse tanto a España como a los países empobrecidos.

SOBRE LOS FONDOS PRIVADOS

Los primeros y los más importantes para cualquier ONGD en mi opinión, son los que provienen de nuestros socios y socias y voluntarios y voluntarias. De las personas que conociendo nuestra misión, visión y valores y nuestro modo de trabajo, lo asumen como propio y lo sostienen económicamente o con su trabajo. La rendición de cuentas y la transparencia absoluta debe ser una premisa básica para que se mantengan lo más activos posible. A mantener y aumentar esta base social informada, formada y activa deben ir nuestros mayores esfuerzos porque estos no ponen más condición que nos mantengamos en la misma línea.

Después están los donantes, aquellas personas que, ocasional o periódicamente, destinan dinero para un proyecto concreto o para el sostenimiento general de la organización. La premisa de transparencia y rendición de cuentas, como no podía ser de otra manera, es igual al de las personas socias, tratando de lograr su identificación con los fines de la organización.

Hay después un grupo de entidades como colegios profesionales, grupos de trabajadores públicos, universidades, fundaciones independientes…. que hacen convocatorias para apoyar algún proyecto de cooperación.

Por último, queda el enorme campo de las empresas y sus fundaciones y de la Responsabilidad Social Corporativa. Es de perogrullo decir que hay empresas de todo tipo, que no es lo mismo la tienda de la esquina que El Corte Inglés, que no es igual FIARE y TRIODOS BANK que el Banco Santander o el BBVA, que es distinto GOIENER que Iberdrola o REPSOL por señalar diferentes ejemplos. 

LA MISIÓN DE LAS ONGDS Y SU FINANCIACIÓN

Hace ya tiempo que las ONGDs dejamos de ser asistencialistas para defender un modelo de desarrollo centrado en las personas, humano, y sostenible. Nuestra experiencia a lo largo de décadas dedicadas a tratar de mejorar las condiciones de vida de las personas más vulnerables nos llevó a la convicción que solo con un cambio de modelo de desarrollo, no centrado en el crecimiento económico y que tuviera en cuenta los límites del planeta, podríamos conseguir un mundo para todos, como se dice en la agenda 2030, un mundo que no deje a nadie atrás.

Los ejes en los que se basa el actual modelo de desarrollo son la financiarización de la economía, el consumismo por encima de todo, el individualismo a ultranza, la precarización de las condiciones laborales, la deslocalización de la producción y de las condiciones laborales, las externalidades del sistema (contaminación del aire y del agua, calentamiento global…) que pagamos entre todos, la caracterización de lo privado como más eficiente que lo público sin evidencia que lo sustente, etc.


Ante esta caracterización del mundo actual, el modelo de desarrollo humano y sostenible se debe sustentar en la cooperación, la solidaridad, el consumo responsable y de productos de cercanía, el comercio justo, la soberanía alimentaria, las energías renovables, el empoderamiento de las personas, la igualdad de género y de todas la personas, los derechos humanos, la justicia, le equidad….

Si algo debemos tener, en mi opinión, las ONGD es COHERENCIA y exigir a los gobiernos que la tengan, que las políticas de cooperación y de desarrollo no sean incoherentes con las comerciales y económicas, que no promovamos la paz con la mano derecha y que con la izquierda favorezcamos la exportación de armas a países en conflicto, o que digamos a los ciudadanos que ahorren energía para reducir el cambio climático y favorezcamos el Fracking.

LA COMUNICACIÓN DE LAS ONGD

Coincido con el artículo que citaba al principio de esta entrada en que debemos tener una buena, muy buena, política de comunicación en las ONGD, más si queremos combatir el modelo actual que es permanentemente defendido en todos los medios de comunicación, pero tenemos que asumir que TODO COMUNICA, lo que hacemos y lo que decimos es, seguramente, lo que más comunica pero también lo que no hacemos y lo que no decimos y con quién lo decimos y lo hacemos.


¿Podemos promover servicios públicos de salud financiados a través de políticas fiscales progresivas y aparecer junto a empresas,como la casi totalidad del IBEX, que trabajan en paraísos fiscales? Estoy convencido de que no.

¿Podemos hablar de comercio justo y consumo responsable y aparecer junto a empresas,como INDITEX y otras, cuyo modelo de negocio se basa en el consumo desbocado, la deslocalización para ahorrar costes laborales y sociales? Yo creo sinceramente que no

¿Podemos criticar el modelo neoliberal por sus implicaciones sociales y aparecer junto al Banco Santander y/o BBVA? Sigo pensando que no

¿Podemos hablar de soberanía alimentaria, hacer campañas como 25 gramos o la próxima “DAME VENENO” y aparecer junto a Nestlé, Coca Cola o McDonalds? Por supuesto que tampoco.


¿Podemos defender las energías renovables, defender que hay que ir a un modelo de desarrollo que respete los límites del planeta y aparecer junto a REPSOL, IBERDROLA, etc? Sigo diciendo que no

¿Podemos defender el derecho a la salud y aparecer junto a empresas tabaqueras o de alcoholes destilados? También creo que no.

¿Podemos exigir a las empresas y, por supuesto al gobierno, que cumplan su verdadera RSC, pagando todos sus impuestos y cumpliendo toda la legislación laboral allá donde estén? Si, claro que si, podemos y debemos.

En mi opinión, el trabajo de las ONGD tiene o debe tener un componente ético fundamental, basado, sobre todo, en la coherencia entre lo que dice su misión y lo que hace y comunica, por eso estoy convencido que no todo el dinero es válido, que no todos los caminos llevan a buen puerto.

Con esta premisas, asumiendo que los estados, que los gobiernos, no son perfectos, que demasiadas veces tienen intereses bastardos, prefiero renunciar a según qué fondos privados que a los públicos aún admitiendo que la excesiva dependencia de un solo tipo de fondos es mala para las organizaciones porque nos debilita.

Una vez dicho todo esto, quiero señalar que, como ya he dicho al principio, en la actualidad soy PRESIDENTE de la FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE MEDICUS MUNDI ESPAÑA y que lo que expreso en esta entrada, como en todas las de este blog por otra parte, es una OPINIÓN PERSONAL, que no tiene por qué coincidir ni con la de todas las asociaciones de la FAMME ni con todas las personas que formamos medicusmundi.

LA MATANZA DE ORLANDO ES VIOLENCIA MACHISTA

La matanza en el club Pulse de Orlando en la que murieron más de 50 personas y otras tantas resultaron heridas está provocando algunos debates interesantes. 

Más allá de la utilización hipócrita por parte del exalcalde de la ciudad donde vivo, para desacreditar a otro partido político al que, de paso, acusó falsamente de financiarse a través de Irán donde se cuelga a los homosexuales de una grúa, cuando ese mismo político no dijo nada cuando varios ministros del gobierno de su partido fueron en septiembre pasado a Teheran acompañando a empresarios (¿quizás, entre otras cosas, a vender grúas?). Por otro lado no es la primera vez que este político utiliza de forma torticera afirmaciones falsas para conseguir votos favoreciendo actitudes racistas, así que no debemos sorprendernos por eso ni de que use de forma rastrera su conocida condición de homosexual para repartir carnets de hipócritas a los demás. En fin, dime de lo que presumes…..

Decía que se han abierto algunos debates interesantes. Uno en relación con el arma usada en la masacre, que fue llevada a cabo con un AR-15, un fusil automático. Estas armas tienen la capacidad de disparar cientos de balas por minuto y permiten al asaltante matar a escala industrial, rociando a sus víctimas con plomo caliente y fuego y que el asesino había comprado de forma legal una semana antes del atentado. ¿Cómo es posible que nadie pueda comprar un arma de esas características “Legalmente”? ¿Qué idea de la libertad hay que tener para defender que pueda venderse armas de ese calibre? ¿Qué utilidad puede tener? Desde luego a mí se me escapa. En este caso el debate es acerca de la regulación de la venta de armas en Estados Unidos, pero no tengo esperanza de que ese debate llegue a buen puerto, es decir a que se limite.

En vista de que el asesino es de origen afgano y de religión islámica, de que el Estado Islámico rápidamente reivindicó el asalto como propio y a pesar de que el FBI no da demasiada credibilidad a la adscripción de este criminal al ISIS, no se ha tardado demasiado en declararlo como crimen yihadista y no como crimen por odio sexual, por homofobia. De paso, de esta manera podemos seguir favoreciendo la islamofobia. Es más cómodo a nuestra sociedad asumir que alguien de fuera, algún otro externo invasor nos ataca, es nuestro enemigo, que aceptar que la homofobia existe y provoca muertes.


Y además de asumir que existe y que provoca muertes, hay que asumir que no vino de la mano del islam, que las declaraciones de algunos cardenales como Cañizares sobre el imperio gay, que mensajes como el del Gobernador de Texas diciendo algo así como que quien ofende a Dios debe atenerse a las consecuencias, culpabilizando a las víctimas y tantas y tantas actitudes diarias que no criticamos, permitan la creación de un caldo de cultivo que favorecen ataques menores a parejas gays en la calle o al acoso en los colegios, a los insultos machistas en el deporte…

Pero lo cierto es que si el asesino hubiera sido cristiano, su religión no sería relevante, solo su homofobia, pero si lo hace un musulmán lo único relevante es su religión, con lo que de alguna manera se discrimina a los gays porque se les niega su condición de víctimas de odio sexual. Lo cierto es, en mi entender, que los mató un asesino de ideas yihadistas pero por su condición de homosexuales y que tanto da que el asesino sea de religión islámica o cristiana, en la raíz de estas muertes está el machismo de esta sociedad heteropatriarcal que tanto discrimina y no protege a las mujeres por serlo como a tantos hombres por tener una sexualidad diferente.En una sociedad patriarcal, es terrorismo cuando mata un yihadista pero no cuando mata un machista. 

Debemos dejar de hablar de violencia de género para definitivamente reconocer que todas estas violencias son iguales, parten de la misma raíz y llamarlas por lo que son, VIOLENCIA MACHISTA.

HABLANDO ANTE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA OMS

El pasado viernes 27 de mayo, tuve la oportunidad de dirigir a a la Asamblea General de la OMS. Con ocasión de recoger el premio Sasakawa a la salud en nombre de la Federación de Asociaciones de MedicusMundi España, me dio la oportunidad de hablar a la Asamblea. 


En mi opinión, para un médico que ha desarrollado toda su carrera en el medio rural, compatibilizándolo con el trabajo para conseguir que el derecho a la salud esté al alcance de todos sin ningún tipo de discriminación, con el compromiso de que en lo que respecta a la salud no debe haber diré cías entre las personas, esta oportunidad es mucho más que un sueño.

Seguro que podía y debía haber dicho muchas más cosas, podría haber insistido en la necesidad de conseguir la Cobertura Sanitaria Universal, en que la mejor vía para conseguirlo es a través de Sistemas Públicos de Salud basados en la Atención Primaria de Salud, que es la manera más eficaz y eficiente de que se acabe con las inequidades en el acceso a la salud. Podría haber hablado sobre la necesaria atención a los determinantes sociales a la salud, más habiéndose dado la casualidad de que el anterior premiado fuera Sir Michel Marmot, una autoridad mundialmente reconocida en estos temas y a quien tuve el honor de conocer.


Sin embargo, el protocolo de la entrega de premios limita la extensión del discurso y solo pude decir lo que adjunto más abajo. De todas formas, estoy convencido de que alguna parte de la filosofía de medicusmundi quedó en la OMS, impregnando parte del discurso del Sr Yohey Saskawa previa a la entrega del premio y, quizás, en las cabezas de quienes asistieron a la comida con que nos agasajó la Fundación Nippon el día previo a la entrega del premio y a la que asistieron el embajador de Japón ante la OMS, varias autoridades de la OMS de las áreas del Pacífico Oriental y Sur así como de África y especialmente la Directora general de la OMS que también asistió y mostró interés en nuestro trabajo. Seamos optimistas.
DISCURSO ANTE LA OMS

“Señores, señoras, distinguidas autoridades:

En primer lugar quiero agradecer a la OMS y al Comité de Selección del Premio Sasakawa para la Salud, al Sr Sasakawa y a la fundación que dirige la concesión de este premio a Medicus Mundi España. 

Quiero manifestar nuestro agradecimiento al Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España y a las personas del Ministerio que han trabajado en la presentación de la propuesta, así como a la Ministra de El Salvador, al Ministro del Perú y a todas las instituciones del Estado Plurinacional de Bolivia, Guatemala, Perú y El Salvador con las que cooperamos y que todos los días avalan esta propuesta con su trabajo. 


Por fin, queremos reconocer y agradecer el compromiso y la valía de los equipos sobre el terreno que son parte esencial de la construcción ideológica de medicusmundi por la cual se la reconoce hoy aquí.

Este premio es un reconocimiento a la contribución que viene realizando medicusmundi en defensa del Derecho a la Salud y en favor de la “Transformación de los sistemas públicos de salud desde los principios de la Atención Primaria de salud. 

El proyecto premiado, encuadrado en el “Modelo de Salud Integral e Incluyente”, ideado por Medicus Mundi para el primer nivel de atención, se desarrolla en esos cuatro países desde hace más de dos décadas, y ha logrado la mejora de la cobertura y el acceso equitativo a la salud de las comunidades rurales e indígenas, y este es nuestro más ansiado premio.  

Muchas veces, cuando trabajamos con las comunidades, nos sentimos solos, este reconocimiento nos permite ver que no lo estamos, que hay más personas que piensan, como nosotros, que la salud debe ser igual para todos y que no podemos dejar a nadie atrás.

Muchas gracias.”
Si alguien tiene interés en ver la sesión de entrega de premios, on-line, lo puede hacer en el siguiente enlace, se puede ver en varios idiomas, español entre ellos.

http://www.who.int/mediacentre/events/2016/wha69/webstreaming/en/

En la pestaña de la derecha, entrar en Morning Sesion del 27/05 y en ese video, la entrega de Medicus Mundi va del minuto 11:40 al 20:13

BUSCANDO UNA VIDA QUE MEREZCA LA PENA SER VIVIDA

Un niño de tres años ha conseguido lo que hasta hace poco parecía imposible: el fin de la indiferencia ante el drama de los refugiados que llaman a las puertas de Europa. Y de paso, puede haber acabado con el mercadeo insoportable de números, que son personas, que cada país estaba dispuesto a recibir.

Se llama Aylan y tenía tres años. La imagen de su cuerpo tendido, muerto, en la arena de una playa turca ha golpeado la conciencia y el corazón de esta Europa que, con su Nobel de La Paz a cuestas, solo es capaz de demostrar la hipocresía que la gobierna. Esta Europa fortaleza, donde nuestros mandatarios parecen querer mantenernos encerrados como rehenes, que se gasta en cinco años casi tres veces más en alambradas que en ayuda a refugiados. Esta Europa irresponsable que tira la piedra y esconde la mano en Libia, en Siria, en Egipto, en Irak, donde ha promocionado guerras y flirteado con golpes de estado en función de sus intereses geoestratégicos, energéticos o de minerales, o de los de su aliado norteamericano.

image

Se cuentan por miles los muertos en el Mediterráneo (el nuevo Mar Muerto lo ha llamado alguien), y no contamos los que no han llegado a él porque se han quedado por el camino, en las costas de Libia o en Gibraltar y, ahora, entre Turquía y Grecia. Entre tanto, los gobiernos europeos miraban hacia otro lado, haciéndonos creer que los únicos culpables de esta crisis son los infectos contrabandistas de personas, obviando, como si hubiéramos estado inmersos en una amnesia colectiva, quiénes y por qué les echaron de sus casas y quiénes y por qué les cierran las puertas.

Mirar hacia otro lado no es responsable. La Europa de las personas, la humanista, la que queremos construir sobre principios y valores, la inclusiva y hospitalaria, la de los derechos humanos, no debe ni puede permitirse dimitir de la obligación que tiene para quienes reclaman un derecho que les asiste, el derecho de asilo. Las personas que llaman a nuestra puerta no son los culpables de esta crisis, como a veces se ha dado a entender, son las víctimas. Europa tiene el deber de auxiliar sino quiere que la historia le asigne el papel de verdugo.

image

Esperemos que ahora no pretendan que distingamos entre los que huyen de la guerra y los que lo hacen de la pobreza, como si la miseria fuera diferente, como si la necesidad de una vida digna de ser vivida fuera diferente, como si las causas de una y otra fueran distintas. Porque no solo es un problema de solicitantes de asilo. Europa, además de un lugar seguro rodeado de países en conflicto, es una tierra rica que hace frontera con mucha miseria.

Una vez más, la foto de un niño, Aylan, ha sacudido nuestras conciencias como aquellas otras, en los 80, de niños etíopes o biafreños muriendo de hambre. Ahora, como entonces, ha sido la ciudadanía quien ha puesto corazón a una realidad insorpotable. Ahora, como entonces, la ciudanía se moviliza y mira a las ONGs, maltratadas, dicho sea de paso, por gobiernos como el nuestro. Donar a una ONG o a quien sea está bien, pero no es suficiente. , Debemos pasar a la acción si queremos poner fin a esta Europa que, gobernada por los mercados, ya no es solidaria ni con sus propios ciudadanos.

image

Exijamos a la Unión Europea y a los gobiernos de todos los estados que respeten y defiendan los derechos humanos, que dediquen más recursos a la cooperación al desarrollo (el coste del primer año de las personas refugiadas es con cargo a la Ayuda Oficial al Desarrollo), que dediquen más recursos y un cambio radical en la política de asilo. Pero lo que de verdad es urgente y, sobre todo muy pertinente, lo que es primordial y verdaderamente transformador es ir a la raíz del problema: la guerra. Y, ya puestos, exijamos que nuestros gobernantes acaben con las políticas militaristas, comerciales, energéticas y económicas que obligan a miles de personas a huir de sus casas, buscando una vida que merezca la pena ser vivida y a la que, por otra parte, todos deberíamos tener derecho.

LA SALUBRIDAD NO ES SUFICIENTE SIN LA SOBERANÍA ALIMENTARIA. (7 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD)

Este año, la OMS ha destinado el día mundial de la salud a la salubridad de los alimentos y señala que los alimentos que contienen virus o bacterias, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, desde la diarrea al cáncer y provoca  dos millones de muertes al año, en su mayoría niños. 

Con la globalización de los suministros alimentarios, la OMS señala que es imprescindible reforzar los sistemas de vigilancia de la inocuidad de los alimentos en todo el mundo. A través del Codex Alimentarius, la OMS a ofrece un conjunto de normas directrices y códigos de prácticas sobre los principales alimentos y procesos.

De cara a este día mundial, la OMS ha publicado cinco claves para la inocuidad de los alimentos que  ofrece a los vendedores y consumidores orientaciones prácticas sobre cómo manipular y preparar los alimentos: Mantener la limpieza, Separar alimentos crudos y cocinados, Cocine los alimentos completamente, Mantener los alimentos a temperaturas seguras, y Usar agua y materias primas inocuas. 

Pero la seguridad de los alimentos no depende solo, ni mucho menos, de vendedores y consumidores. Empezando por los productores, pasando por los transformadores y distribuidores y, como no, por los poderes públicos que son responsables de fijar normas y velar por su cumplimiento para tratar de garantizar que los alimentos que tomamos sean seguros.

La alimentación es uno de los determinantes sociales básicos que definen que la salud sea buena o no, más que la propia atención sanitaria, pero hay más, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 25, reconoce el derecho a la alimentación como un bien primordial que debe ser protegido. Sin embargo, entre 2010 y 2012 ha habido 870 millones de personas en el mundo subalimentadas, el 12,5% de la población global. 

Como en tantas otras cuestiones la desigualdad es lo que caracteriza a este grave incumplimiento de un derecho humano. Así pasa que mientras en España, una familia gasta al mes aproximadamente el 15% de la renta familiar en la compra de alimentos, en muchos lugares del mundo, la parte dedicada a la alimentación representa más del 80% de los ingresos familiares, sin que ello les permita disfrutar de una alimentación equilibrada.

Hoy, a pesar de las innovaciones agroalimentarias y de las mejoras alcanzadas en los sistemas de producción agrícola y los transportes, según el Informe sobre la inseguridad alimentaria en el mundo de la FAO, en 2012 había más hambrientos que en 1990.



En la subalimentación lo importante es, sobre todo, la falta de micronutrientes esenciales, en el otro lado de la moneda, el exceso de nutrientes que se acumulan provoca un deterioro grave de la salud por sí mismo, obesidad, o facilitando la aparición de enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad cardiovascular hasta cáncer. 

También en este aspecto la OMS propone límites a los contenidos máximos de ciertos alimentos, como los 25 gramos de azúcar añadido diario para prevenir la obesidad, sobre todo la infantil, y propone la limitación de publicidad sobre alimentos que contengan más azúcar, sobre todo en horario infantil. Demasiadas veces en España se incumplen estos criterios, el gobierno deja en manos de las empresas alimenticias su autorregulación y hay muestras de que ese sistema, sencillamente, no funciona, como está demostrando y denunciando la campaña 25gramos.



La globalización de los suministros de alimentos, lo que ha ocurrido es que un puñado , cinco, de grandes transnacionales controlan el mercado de semillas, abonos, así como el almacenaje, la distribución y la venta de los productos alimentarios. Estas empresas junto a fondos de inversión en futuros que especulan con los precios de los alimentos esenciales, ejercen un control sobre el precio de los productos que  les permite obtener beneficios muy sustanciosos y, además, deja a merced de su codicia a millones de personas pobres cuyo acceso a los alimentos esenciales  —el trigo, el maíz, el arroz— se ve mortalmente restringido.

La extensión cada vez mayor de monocultivos en grandes superficies, destinada a la alimentación del ganado que comemos o a biocombustibles nada ecológicos o para la exportación de flores para adorno provoca que, en demasiadas ocasiones, se expulse a los campesinos que antes producían en ellas su comida y un pequeño excedente para vender.

Hablar de alimentación no puede ser solo de productos agrícolas, hay que hacerlo también sobre la producción ganadera, pero no solo por lo nocivo para la salud del consumo excesivo de carne. La ONU emitió el informe: “La sombra alargada de la ganadería. Aspectos medioambientales y alternativas”, en el que se establece que el sector ganadero emite más gases de efecto invernadero que el del transporte, incluido el aéreo, en concreto, un 40% más. Ese mismo informe de la ONU cuantificaba en el 33% la superficie terrestre utilizada por la ganadería para producir comida para los animales y que el 70% de la selva deforestada en América Latina es para producir forraje para alimentar ganado.



Es necesario que la visión sobre la alimentación deje de ser la seguridad, que está cada vez más claro que es inseparable de la soberanía alimentaria, que el derecho a la alimentación, a una alimentación sana y justa,  debe asociarse al derecho a decidir qué queremos sembrar, cómo lo queremos sembrar, para qué queremos sembrar, dónde y qué vender, qué semillas queremos usar y que se debe separar definitivamente de la especulación y del beneficio escandaloso de unos pocos con las necesidades de todos.

Cuestiones en relación a la epidemia de Ébola

Descubierta por primera vez en 1976, la fiebre hemorrágica del Ébola es una de las enfermedades más mortíferas para el hombre, con una tasa de mortalidad del 25 al 90 por ciento según los diferentes brotes que se han ido produciendo desde entonces.

IMG_1180.JPG

Desde el pasado mes de diciembre que comenzó la actual epidemia de virus Ébola en África occidental, tuvimos las primeras noticias gracias a monsieur Le Pen que otorgaba al Ébola la categoría de solución para la inmigración y ya hace menos tiempo se ha convertido en noticia de primera plana cuando se ha ido sabiendo que afectaba a personal sanitario y a ciudadanos occidentales.

Sin embargo, este brote reúne algunas características especiales que le podían haber convertido en noticia por sí sólo. De momento es la primera vez que afecta a más de un país y es el que ha afectado a más personas y ha provocado más muertes, principalmente porque en esta ocasión ha dejado el medio rural y se ha extendido a las ciudades. Es, sin lugar a dudas, la peor epidemia de Ébola hasta ahora.

La respuesta internacional se ha hecho esperar demasiado y, ni con mucho, está siendo la que se necesita. Los ya de por sí frágiles sistemas de salud de esos países están colapsados, mucho personal sanitario o está enfermo o, en muchos caso ha huido por miedo y los centros de salud se quedan abandonados con lo que se deja de atender al resto de necesidades, malaria, atención al parto, otras infecciones muy prevalentes están provocando más mortalidad que el propio ébola, pero la ayuda sólo se centra en este, y cuando se pase la epidemia, qué?

Da la impresión que más que preocuparnos por los enfermos y los muertos (siempre demasiados, pero no olvidemos que no tantos como por la malaria, por ejemplo), nos movilizamos cuando tememos que llegue a nuestra casa.

En esta ocasión la urgencia y la gravedad de la epidemia, junto a la presión mediática, ha hecho cerrar el foco solo en el Ébola, pero ya hace años que se tiende a dirigir la ayuda en programas verticales centrados en una o en muy pocas enfermedades en detrimento (por la disminución de fondos y por la captación de profesionales sanitarios) del fortalecimiento de los sistemas públicos de salud centrados en una Atención Primaria de Salud potente, accesible, aceptable y de calidad. La inversión en Servicios Públicos de Salud potentes si que ayudaría a ir cerrando la herida de la salud en África.

IMG_0612.JPG

En lo que se refiere a España, otra vez, en una emergencia humanitaria, son los medios de comunicación los que imponen la agenda y la respuesta del gobierno, se ha caracterizado por la improvisación y el oportunismo, ha dado una muestra más del desgobierno de nuestro sistema sanitario, caracterizado por la falta de cualquier criterio razonable.

El hospital Carlos III, que había sido referente en medicina tropical, se había reconvertido en centro para crónicos y, por lo visto, no quedaba en España un centro hospitalario capaz del nivel de aislamiento necesario en este caso, y hubo que improvisar, desalojar una planta y reconstruir un par de habitaciones de aislamiento para alojar al padre Miguel Pajares y la hermana de la misma congregación que, por ser española, si se repatrió.

Al principio el coste de la evacuación se iba a pasar a la orden religiosa, luego ya no, iba a ser a cargo del estado (de qué partida?, de sanidad, de cooperación, de la destinada a la marca España?). Lo que nadie ha explicado es con qué criterio se había decidido reconvertir el Carlos III, con cuál otro se decidió desalojar y re-reconvertir una planta de ese centro para acoger a los dos religiosos, con qué otros se tomó la decisión de repatriar a estos dos y no a sus compañeros, y por fin, cómo se decidió quién se hacía cargo de los costes de la operación.

Porque lo que de verdad debe preocuparnos en España no es el riesgo de que se extienda el Ébola aquí, por lo demás muy poco probable, sino la permanente falta de criterios razonables, basados en evidencias, con que se hacen las cosas en este país. La exclusiva preocupación de la gran mayoría de nuestros diferentes gobiernos no va más allá de las próximas elecciones y de hacer o decir cualquier cosa con tal de tener un buen resultado, y consideran las diferentes administraciones a todos los niveles su propio cortijo y de regirlo con un cortoplacismo y una miopía impropias.